Mi carta a Papá Noel

16 diciembre 2014

Berta: Querido Papá Noel

Falta ya sólo una semanita para que empiece tu gran noche de trabajo, muy especial para ti y, sobre todo, para nosotros, para que prepares tu trineo y a tus renos, los sacos llenos de regalos, digas adiós a los elfos y te pongas en camino, con tu característico "ho, ho, ho".  Será el momento de visitar millones de casas y dejar, junto al árbol a cada uno lo que ha pedido (bueno, más o menos y según la antelación con la que hayas recibido la carta). 
Yo creo mucho, muchísimo en la magia de la Navidad y no he perdido nunca la ilusión.  No me pregunto cómo son posibles algunas cosas, ni pongo en duda nada de nada. Me gustas tú y también los Reyes Magos, os quiero a todos igual. Pienso y dedico tiempo a hacer mis artísticos, canto villancicos (este año hasta participé con mi clase en un concurso, que nos fue fatal), ayudo a poner la mesa (Mamá: siento interrumpir, pero esto último no te lo crees ni tú), colaboro en la compra, en poner adornos... 
 
Además he sacado unas excelentes notas en la primera evaluación de la ESO, con lo complicado que es cambiar de ciclo, adaptarse a una nueva etapa, tener nuevos compañeros, nuevos profesores, nueva clase... En definitiva soy adorable y he cumplido con toda mi parte.  (Mamá: ¿toda? no comentas las discusiones con tus hermanos, esas malas contestaciones que tienes de vez en cuando, esos enfados repentinos, esos ratos en los que no te aguantas ni tú...). 
 
En fin, como ya sabes, porque tú en eso no fallas y nos conoces muy bien a cada uno, hace tiempo que tengo una petición muy, muy especial.  Algo que necesito y que es imprescindible ya en mi vida, porque, si no lo consigo pronto, mis compañeros me van a dejar a un lado, mis amigas no me van a hacer caso y me van a empezar a ignorar por ser rara, por no estar en el mundo actual, por estar perdiendo nivel tecnológico... 
 
Ya he explicado tantas veces que necesito un móvil, que ya no sé qué más decir.  Lo conté aquí y no dejo, ni un solo día, de insistirle a mi madre, de darle muchas razones, de pedirle, de suplicarle que me compre uno.  Estoy siempre usando el suyo, lo lleno de grupos que no silencio, se lo cojo sin permiso, le digo que se lo cotilleo, se lo dejo sin batería y no lo pongo a cargar, no lo devuelvo nunca a su sitio para que no lo localice... ¿cómo puede aguantar tanto? (Mamá: no me puedo creer lo que estoy leyendo... desde hoy tiene candando y siete llaves...)
 
Así que, como ves, recurro a ti como mi última opción.  Sé que tú sabrás comprenderme y que, una vez más, es tu principal deseo cumplir mis sueños.  Como el viaje a Nueva York es más difícil de cumplir, no te compliques la vida y traéme una cosita pequeñita, que sea táctil y que tenga  internet. Mejor si es blanco y viene con una funda chula, de las que se llevan ahora. 

Prometo no estar todo el día con él, no utilizarlo mientras comemos, darle un uso responsable, no pasar cadenas de esas tontas y sin sentido, no hacer fotos que no deba, no descargarme cosas que no sean gratuitas, no estar todo el día jugando, no abusar de las llamadas, no tenerlo encendido en clase, no enredar con él en el colegio... Sé que si me lo confiscan mi madre tardará bastante en ir a recogerlo y no te digo nada en devolvérmelo. 

Confío en ti Papa Noel, sé que no me fallarás y ¡por fin! veré cumplido mi gran deseo.  No quiero abusar, con ese regalo me basta, así que no es necesario que me traigas nada más.

Un beso enorme y buen viaje por el mundo el día 24, 

Berta
P.D. ¡Ah! Y no olvides traer a mamá todo lo que ha pedido, ella se lo merece todo... 

Una tienda preciosa...

12 diciembre 2014

Mamá y Berta: El otro día paseando, muy bien acompañadas por cierto, por las calles del centro de Zaragoza, un precioso escaparate llamó nuestra atención.  Estaba lleno de cosas bonitas y especiales, así que no pudimos resistir la tentación y cruzamos la puerta, dispuestas a disfrutar y a descubrir pequeños grandes tesoros. 


La tienda está situada entre la calle Alfonso y la Plaza San Felipe, concretamente en la calle Candalija número 8 (¿no os encanta el nombre?).  Aquí tenéis un pequeño planito, para que podáis situarla fácilmente. 


Y como ya habéis visto, se llama Made in Charme, Hogares con Encanto.  Tiene página web, podéis verla aquí y disponen de tienda online.  Además también están en Facebook, para ir mostrando todas sus novedades.


Como os decimos fue su escaparate lo primero que nos enamoró y nos invitó a pasar al interior... 


Con cositas de Navidad, pero diferentes y verdaderamente con encanto... como esas casitas blancas que enseguida nos imaginamos en la entrada de nuestra casa....

Y una vez dentro, continuamos disfrutando y deleitándonos con cada detalle, con cada rincón, preparados con mimo, con buen gusto y con mucho cariño seguro (eso se nota)... 

Mirad... 


Si tenéis la oportunidad no dejéis de dar una vuelta, es una maravilla y una delicia encontrar tantos pequeños tesoros, en un espacio tan bonito. 

Y claro no pudimos evitarlo... ¡picamos!  Eso os lo contamos otro día... ¡Ah! y un secretillo, después, nos tomamos un chocolatito caliente con churros que completó una mañana muy divertida, de turistas en nuestra ciudad.

Tiempo de adviento...

09 diciembre 2014

Mamá y Berta: Adviento es el período de preparación para celebrar la Navidad. Es un tiempo que nos gusta, porque todo empieza a oler a esas fechas tan especiales y tan familiares, tan llenas de luz y buenos momentos.  Comienzan los preparativos, se escriben las cartas y se colocan los calendarios, con sus regalitos secretos...


Las cajas con los adornos inundan cada rincón, todos quieren participar y colocar algo a su manera.  La casa se llena de luces, de flores de pascua, de bolas, figuritas y estrellas... El cartel de la puerta de entrada y su Papá Noel dan la bienvenida a los que nos visitan...


También llega el momento de los calendarios de adviento...  Puedes encontrarlos de muy diferentes tipos, pero siempre tienen números, que se corresponden con el día del mes... es una cuenta atrás. En algunos de los modelos, en cada tarjeta hay un mensajito que se va abriendo día a día.

En otros, la sorpresa viene en forma de regalitos, tickets - vale que puedes ir canjeando o de chocolatinas.  Quizás estos últimos sean los más sencillos y los más fáciles de adquirir, pero sin duda, son los preferidos de los más pequeños. 


Lo importante es la ilusión de abrir una cajita, un papel, una ventanita, un bonito envoltorio, un sobre, una bolsita o un calcetín.  Lo mejor es el "oooooh" y la sonrisa que le acompaña.


En la red las opciones son infinitas y lo cierto es que la creatividad de la gente y sus ideas son increíbles, hay pequeños, grandes, de múltiples materiales, de todo tipo de colores, hechos a mano... No dejéis de daros una vuelta... la visita merece la pena.


Y no olvidéis que el Adviento es época de quedarnos con la parte buena de las cosas y, por supuesto, de las personas.  De fijarnos en todo aquello que nos une, dejando a un lado lo que, a veces, nos separa o no comprendemos. 


Es una buena oportunidad para refugiarnos en aquello que nos hace felices en algún instante, es el tiempo de deleitarnos en los pequeños detalles y en la esencia de lo que de verdad importa. 


Puede ser además un excelente punto de partida...


Pero para todo eso, es necesario que nos dediquemos a pensar un poquito, es imprescindible que miremos en nuestro interior y comprobemos que todo está bien, en su sitio... porque a veces las prisas, el mal humor, las circunstancias nos llevan a ninguna parte.