Tarta de chocolate blanco y cerezas

28 noviembre 2014

Mamá y Berta: Ya os comentamos que nos encantan las cerezas.  Así que esta tarta de chocolate blanco (nuestro preferido) y cerezas, teníamos que probarla sí o sí.  La receta original es del libro "Objetivo: la tarta perfecta" de Alma Obregón.  Os hablamos ya de él aquí, porque preparamos otra tarta de chocolate blanco.

Los ingredientes son los siguientes:

Para el bizcocho:
200 ml de aceite
200 gramos de azúcar
200 gramos de harina
2 cucharaditas de levadura química
4 huevos
2 cucharadas de pasta de cerezas (o aroma de cerezas y colorante color cereza, en su defecto)
Una porción de almíbar, preparado con (en nuestro caso) mermelada de cerezas.  En la receta original 50 ml de kirsch.

Para el relleno:
Mermelada de cerezas (casera o comprada)

Para la decoración:
1 porción de crema de mantequilla
250 gramos de chocolate blanco
Cerezas
¡¡Manos a la obras!! Antes que nada, precalentamos el horno a 180 grados y engrasamos y enharinamos los moldes.  Después batimos aceite, azúcar y huevos, incorporamos la harina y la levadura tamizadas y batimos a velocidad baja hasta que la masa sea homogénea.  La repartimos en dos boles: en uno no ponemos nada y en el otro añadimos la pasta de cerezas.
Cogemos la masa "neutra" y ponemos una cucharada justo en el centro de cada molde.  A continuación, echamos una cucharada de masa de cerezas justo en el centro de la cucharada anterior y repetimos hasta acabar con las masas.  El resultado es una serie de círculos concéntricos de colores alternos.
 Horneamos los bizcochos unos 25 ó 30 minutos, los dejamos enfriar 5 minutos, los pinchamos con un palillo y los pintamos con el almíbar.  Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Derretimos el chocolate al baño maría y lo dejamos templar, reservando 70 gramos.  Incorporamos el chocolate a la crema de mantequilla batiendo a la máxima velocidad durante 2 minutos.  Usamos el chocolate reservado para bañar las cerezas, colocándolas sobre papel de cocina y refrigerándolas para que el chocolate se endurezca.
Montamos la tarta rellenando con una capa de mermelada cada piso de bizcocho y cubriendo y decorando con la crema de chocolate blanco.

¡¡Y lista para comer!! No nos digáis que no tiene una pinta estupenda.  Después de una buena comida ¿puede haber mejor postre? Mmmm, nos entra hambre sólo de pensar en lo jugosito que estaba el bizcocho...

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