Empiezo la ESO

16 septiembre 2014

Mamá: Ha llegado el día de los madrugones, de la rutina, de los horarios establecidos... este verano la cosa ha llegado a ser tan grave que yo me iba a la cama antes que ellos, porque se quedaban viendo la tele hasta tarde, siempre había un programa que les interesaba.  A partir de hoy, fijamos una hora para irnos TODOS a dormir, sin excusas, sin pretextos para levantarnos de nuevo, sin un ir y venir constante al baño, a la cocina a beber agua... Aunque suene raro y antiguo ¡¡hay toque de queda!! El-la que no lo cumpla ¡debe tiempo!

El curso pasado la peque mayor ya comenzó la ESO, con jornada continua.  Ese horario, sin duda, tendrá sus cosas buenas y sus ventajas, pero para mí se terminó el rato de tranquilidad del mediodía.  Ese único momento en el día de relax y sobre todo de silencio.  Ahora también empieza Berta, se hace mayor y cambia de etapa.  Noto sus nervios y su inquietud.  Es normal, todos acusamos las novedades y nos asusta pensar cómo será, qué pasará...

Sé que no le costará adaptarse rápidamente a este ciclo, en el que las mamás nos damos cuenta de que definitivamente dejan de ser pequeños, plantean nuevos problemas y distintos temas de conversación, se empiezan a preocupar de otras cuestiones, ya no te necesitan tanto, comparten sus asuntillos y más tiempo con sus amigos, tienen sus secretillos, no les gusta que mires sus cosas, les interesa ir de tiendas y elegir su ropa... Sí, cuesta bastante hacerse a la idea, pero es ley de vida...

Berta: Después de casi tres meses de vacaciones que, por cierto, se me han pasado volando, ya toca la vuelta al cole. Las madres, como siempre, preguntando si tenemos ganas de empezar el curso, yo la verdad es que no tenía ninguna gana de volver, aunque sí que es cierto que me apetecía mucho encontrarme otra vez con todas mis amigas, después de todo el verano sin verlas.

A mí la vuelta al cole no me gusta nada.  Una de las razones es porque en vacaciones por la noche, te puedes quedar hasta tarde viendo algún programa en la televisión y al día siguiente despertarte a la hora que quieras, sin ninguna prisa y sin despertador que te asuste al sonar. Pero con el colegio te tienes que ir pronto a la cama y despertarte súper temprano.  Además este año que paso a la ESO tengo que levantarme todavía antes.

Empiezo una nueva etapa en Secundaria y eso es todavía más cambio. Como en otras ocasiones, cambio de profesores y de compañeros, pero este año también cambio de horarios.  Ahora a las siete sonará el despertador y sólo voy a tener clases por la mañana.  Mamá y los profesores nos han dicho que hay que tener cuidado con eso, porque al pensar que tienes toda la tarde por delante, dejas los deberes y estudios para el final y eso es peligroso.  Poco a poco tendré que acostumbrarme, porque este año seguro que hay más deberes y más que estudiar.


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