Primer Curso en Torres de Malory

28 febrero 2014

Mamá: Es sorprendente y muy especial para mí que, unos libros que yo leí hace muchísimo, muchísimo tiempo, puedan ser descubiertos ahora por mis peques.  A mí me gustaron, pero las cosas han cambiado, las niñas son de otra manera, son de una generación que crece demasiado rápido, marcada por lo tecnológico, por lo electrónico, por internet... ¿Pueden interesarles unas historias escritas en torno a 1950? ¿Pueden entender a unas chicas que están internas en un colegio? Parece imposible, pero...

¡¡No dejan de sorprendente!! ¿Qué tendrá Enid Blyton que ha entretenido a tantos y tantos niños? ¿Quién no ha vivido una y mil aventuras con Los Cinco? Los hermanos Julian, Dick y Anna, más su prima Georgina (George) y el perro de ésta, Tim, con sus misterios, robos, contrabandistas... haciendo de detectives.  También disfruté con el Club de los Siete Secretos, acompañados de su perro Scamper.

Pero la colección que más me gustó fue la de Torres de Malory.  Cuando hace poco descubrí que continuaban vendiendo estos libros, aunque con un imagen renovada, más atractiva, le propuse a Berta que comenzase a leerlos.  Pensé que pronto me diría que vaya tostón le había recomendado.  Sin embargo, no fuese así, la historia le enganchó y no ha tardado casi nada en terminarlo.  Me ha contado algunos detalles, pero yo apenas los recuerdo.  Es una tontería, lo sé, pero me ha hecho ilusión que le haya gustado y me ha hecho recordar...
Berta: Ya os conté aquí que los Reyes Magos me trajeron unos cuantos libros. Ya me he leído uno de ellos, el que se titula "Primer curso en Torres de Malory".  Mamá se lo leyó cuando era pequeña y me dijo que era muy chulo, así que decidí empezar por este a ver si era entretenido.  Con este libro comienza la colección, que continua hasta el sexto curso.
 
No sé si será así en todos, pero en este que me he leído, la protagonista es Darell, una chica de doce años, responsable pero también muy alegre y divertida. Además tiene bastante genio cuando se enfada. La historia transcurre en un internado, en el que sólo hay chicas y llevan uniforme.  Darell conoce a muchas amigas, pero otras compañeras del colegio no son tan amigas...  Les pasan muchas cosas y sus profesoras son muy exigentes y severas.

Me ha encantado este libro, por todo lo que pasa. Tenía ganas de seguir con los demás cursos, para ver qué cambios hay y si hay nuevos personajes. El otro día estuve de tiendas con mi madre. Al final de la tarde, entramos en una en la que había muchas cosas, incluyendo libros, y estaba el segundo.  Aunque no se lo pedí, me lo compró y estoy deseando empezarlo. Claro, todavía no me lo he leído, pero estoy segura de que va a ser tan divertido o más que el anterior. No os preocupéis, os lo contaré...

Otra tarde con tarta de chocolate...

25 febrero 2014

Mamá y Berta:  La otra peque se ha aficionado a preparar deliciosas tartas...  Esta vez, es de otro de los libros que los Reyes Magos le trajeron: "Las recetas de la felicidad" de Sandra Mangas.  Es una delicia verla cocinar y preparar todo con amor y mimo...  Esos son los mejores ingredientes para que todo salga buenísimo y a nosotras nos encanta probar...
 
 
En esta ocasión, la receta elegida ha sido el Baumkuchen, un bizcocho sin levadura de origen alemán.  Nuestro postre quedó así (Mmm ¡qué pinta! ahora mismo nos comeríamos un trocito otra vez):  
 
 
Los ingredientes son :
 
*7 huevos medianos, a temperatura ambiente
* 250 gramos de mantequilla en pomada
* 250 gramos de azúcar
* 150 gramos de harina
* 100 gramos de maicena
* Una pizca de sal
* Una pizca de vainilla en polvo o extracto de vainilla
* 2 cucharadas de cacao puro en polvo
 
 
Primero preparamos el bizcocho.  Separamos las claras de las yemas y reservamos las claras.  Batimos la mantequilla con el azúcar hasta blanquear (con un batidos eléctrico de varillas).  Añadimos las yemas de una en una e incorporamos la harina mezclada con la maicena.  Aparte, montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal hasta que estén bien firmes y las incorporamos delicadamente a la mezcla anterior. 
 
 
Dividimos la masa en dos partes iguales y agregamos el cacao a una de ellas y la vainilla a la otra.  Después mezclamos bien cada una de las partes.  Precalentamos el grill del horno.  Forramos un molde desmontable de 20 cm con papel vegetal.  Tomamos dos cucharadas soperas de masa blanca y las distribuimos sobre el molde, dejando una capa muy finita (como un crepe). Doramos esta capa 2 - 3 minutos bajo el grill.
 
 
Deberá quedar cocida, ligeramente dorada, pero sin estar tostada o seca.  Sacamos el molde del horno y distribuimos dos cucharadas de pasta de chocolate por encima de la capa anterior.  Volvemos a hornear 2 - 3 minutos bajo el grill.  Procedemos igual que anteriormente, alternando las dos masas hasta agotarlas.  Sacamos del horno, esperamos 15 minutos y desmoldamos con cuidado.  Dejamos enfriar completamente. 
 
 
Preparamos la cobertura de chocolate.  Ponemos a hervir la nata y cuando hierva, la retiramos del fuego.  Añadimos el chocolate troceado y la mantequilla, dejamos reposar unos minutos y removemos delicadamente hasta obtener una mezcla homogénea.  Dejamos templar unos minutos.  Ponemos el bizcocho sobre una rejilla y bañamos con la cobertura. 
 
 
Dejamos solidificar la cobertura ligeramente y los pasamos al frigorífico para que termine de endurecerse.  Si lo deseamos, podemos decorar los laterales del bizcocho con bolitas de chocolate o plateadas, como en nuestro caso.


Pantalón, pantalón y pantalón

21 febrero 2014

Berta:  Creo que ya os contamos que este año celebramos comunión.  Pronto tendremos que empezar a elegir la ropa que llevaremos.  Sé lo que va a pasar, mamá se empeñará en que lleve vestido. Pero lo tengo claro, yo quiero pantalón y sólo pantalón. 
 
Por eso he empezado a buscar opciones, para que las vea y antes de empezar a mirar y a dar vueltas, tengamos en cuenta que sólo buscamos pantalón.  No me apetece llevar vestido y además así lo podré llevar luego. 
 
Os enseño lo que he ido encontrando y me dais vuestra opinión ¿vale?
 
Empiezo con dos modelos que me han gustado un montón.  Están en Vitivic y parecen muy cómodos.  Son originales y fáciles de combinar. 

 
 
He encontrado otro en Massimo Dutti, además he leído en su página lo siguiente: "Las pequeñas amantes de la moda también saben que la tendencia navy sigue estando en la cresta de la ola". Es un poco menos arreglado, pero es un estampado que está de moda esta primavera...
 
 
Otro modelo que me parece apropiado y bonito para la ocasión es de Gocco.  Es sencillo, pero muy chulo y luego es aprovechable.  Los lunares siempre se llevan y son elegantes.  
 
 
 
El siguiente es tipo vaquero (eso no creo que le parezca bien a mamá, pero bueno), con mogollén de flores, muy primaveral y con muchos colores, así que se puede poner con muchos modelos de camisetas, rosa, azules.  Es de Zara y es otra opción que, para mí, puede servir.
 
 
La última opción es muy atrevida, pero se llevan las flores bastante grandes, así que ¿por qué no? Me lo tendría que probar, porque es muy llamativo, pero la verdad es que me gusta.  Lo he visto en Mango Kids.

De momento, eso es lo que he encontrado.  Yo quiero combinarlo con camiseta, aunque seguro que al final tengo que llevar camisa, aunque sólo sea ese día... Os iré contando qué decisión tomo y que me compro, pero seguro seguro seguro que será un pantalón. 
 


Los grupitos de whatsapp

18 febrero 2014

Mamá: Creo que ya os conté que las peques todavía no tienen móvil... No es que me oponga rotundamente a que, en algún momento, cumplan "su sueño", pero hoy por hoy, no ha llegado el día.  Así que el mío se ha convertido, de la noche a la mañana, en comunitario y de uso público.  Mis contactos, en los que ya se incluían un montón de "mamá de...", han incorporado de un tiempo a esta parte, "niña Tal", "niña Cual". 

De repente y, sin previo aviso, me he convertido en pregonera.  "Atención, tienes un guasap", "toma, te escribe tu amiga Nosequé, para pedirte los deberes", "mira a ver quién está mandando cuarenta mensajitos seguidos", "pregúntale este tema por guasap a alguien de tu clase"...  Sin olvidar esos textos superlargos, que llegan continuamente, llenos de dibujitos y caritas,  y que siempre terminan con la frase: "Manda este mensaje a cuarenta contactos de tu lista o nunca le gustarás a ningún chico" "o nunca serás feliz" "o todas tus amigas dejarán de serlo"¡¡Eso es lo mejor de todo!!

Y ahora hemos empezado también con los grupitos.  Esta generación tiene la capacidad de crear diez grupos al minuto, en los que se incluyen casi siempre los mismos nombres.  La gente entra y sale con facilidad, dependiendo de cómo ha ido el recreo, porque si ha habido algún pique o mosqueo, desaparecen rápidamente.  Entonces llega el turno de las preguntas: "¿sabes por qué se ha ido fulanita?; cómo se ha ido ¿meto a menganita? es que están enfadadas...  Los títulos de esos grupos comienzan obligatoriamente por "Las más" y pueden seguir con guapas, fiesteras, friends, cotillas, juerguistas...

Las conversaciones se inician con un "ola", "k haces?", "me gusta tu foto"...  Y luego hay otra situación curiosa.  Se crea un grupo, alquien pregunta de quién es el número tal, otro responde de la madre de x, en ese punto dejan de comentar, se ha mencionado la palabra madre ¡horror!. En fin, últimamente no reconozco a mi teléfono... 
Berta: De momento no hemos conseguido tener nuestro propio móvil.  Mamá dice que hasta tercero de la ESO ni hablar del tema.  Ufff, no lo entiendo.  Todas mis compañeras tienen ya el suyo, soy de las pocas de la clase y del curso que todavía no tiene.  Mis mejores amigas también, algunas desde hace ya bastante tiempo.  Algunos son superchulos.  Yo creo que ya es hora de que nos compren uno, pero por ahora, no he podido convercerles.  Hasta tercero queda demasiado tiempo... 

Es verdad que mamá nos deja el móvil cuando queremos y permite que tengamos nuestros contactos, aunque tenemos que ponerles delante la palabra "niña". Pero si ella lo quiere utilizar va primero.  Sólo se descarga los juegos que ella quiere y se enfada si le cambiamos algo.  Claro, es suyo.  A mi me gustaría poner mis fotos, tener mis cosas, descargar aplicaciones y escribir sin pensar que, más tarde, todo el mundo puede leer mis conversaciones.

Además mi madre se cabrea bastante cuando empiezan a crear grupos, porque dice que está todo el día sonando, que no escribimos más que tonterías y con faltas de ortografía (es que ella pone hasta los acentos, las comas y las dos interrogaciones). Me obliga a silenciarlos y en los que hay que hacer cadena, pasando el mensaje a muchos contactos, me hace borrarlos.  Se ríe de los nombres que ponen y alguna vez ¡ha respondido ella, poniendo "soy Berta"! No entiende que necesito tener el mío y así no la molestaré más, ni se lo cambiaré de sitio, ni lo dejaré en otro lugar.


Un desayuno especial el 14 de febrero

14 febrero 2014

Mamá: Le pedí a Berta que fuese preparando una entrada sobre otro tema, que fuese buscando fotos, escribiendo su parte. Pero, en realidad yo estaba pensando en un desayuno especial para los peques.  Tenía que ser una sorpresa, así que he tenido que preparar los pequeños detalles (nada complicado) en secreto, sacando tiempo de aquí y de allá.  La celebración del 14 de febrero nunca me ha gustado.  El rojo no es uno de mis colores preferidos y tanto corazón, al final, agobia.
 

Sin embargo, en esta ocasión, he decidido darle un poco la vuelta y poner un toque de color en la primera comida del día, empezando así la jornada con una buena dosis de alegría.   Y sobre todo, con una sonrisa que nos acompañe, a pesar del madrugón.  Lo de menos es San Valentín y en lo que se ha convertido o han montado en torno a él.
 
 
Me apetecía que con los peques se despertasen esta mañana con un "te quiero".  Ellos saben que les quiero "un kilo, un millón", pero es una buena idea recordarlo muchas veces y también que conste por escrito. 
 
 
Un toque dulce, una frase sincera, una pequeña nota son suficientes para expresar un sentimiento.  Lo ideal sería que dijésemos "te quiero" muchas más veces, que lo repitiésemos constantemente, sin pudor, sin miedo, sin que venga a cuento, sin que nadie lo espere, sin que esté marcado en un calendario, sin que tengas que echar de menos a la otra persona.
 
 
Si quieres a alguien díselo y, sobre todo, demuéstraselo, el 14 de febrero, el 6 de marzo o el 29 de octubre.  No necesitas grandes hazañas, ni comprar un gran ramo de flores (aunque está bien recibirlo de vez en cuando), ni alquilar una enorme valle publicitaria.  Un beso, una caricia, un abrazo... ¡qué maravilla!
 
 
Llama ahora mismo a esa persona (sea quien sea) en la que estás pensando y dile que te estabas acordando de ella...
 
(Las galletas puedes encontrarlas en La Tartería, por si quieres darte un capricho)
 

Algunas tendencias de primavera...

11 febrero 2014

Mamá y Berta: Este año tenemos comunión en casa, así que tenemos que ir fijándonos un poco en las prendas de moda e ir anotando qué se va a llevar... Después tendremos que adaptar las propuestas a nuestros propios gustos y a lo que nos sienta más o menos bien, o nos hace sentirnos cómodas.  Así que, entra las distintas tendencias, hemos visto tres que han llamado nuestra atención, aunque hay muchas más de las que iremos hablando.
Este año se llevan de nuevo los colores pastel.  Todo un clásico, que vuelve casi cada primavera por estas fechas.  Estos dulces colores, pueden llevarse en clave monocolor o combinados entre sí. Hemos encontrado varias prendas en estos tonos. ¿Qué os parecen?





(Falda de niña)

También se van a llevar las faldas midi, a media pierna y con ligeras asimetrías.  Dentro de este tipo de faldas, destacan sobre todo las plisadas. Nosotras pensamos que, en principio, no sientan muy bien y es difícil encontrar algo que combine bien, pero es cuestión de probárselas y ver el resultado.  No siempre la tendencias tienen su reflejo en la calle.

Las expertas en moda dicen que el secreto es que te queden muy ajustadas a la cintura, y como argumento a favor, añaden que son cómodas y te ayudan a conseguir un resultado elegante.




La tercera propuesta para esta temporada, son los estampados de flores.  El estampado que siempre triunfa con el buen tiempo.  A nosotras nos ha gustado especialmente para los pantalones, aunque podéis verlo en camisas, en vestidos, en shorts, en camisetas,...

(Pantalón de niña)


(Pantalón de niña)



¿Qué opináis?  ¿Alguna triunfará esta próxima primavera? ¿Os animáis a intentarlo? 

(Todas las imágenes son de Zara, en las que son de niña lo hemos indicado en la leyenda de la foto)

Lo que hay que hacer...

04 febrero 2014

Mamá: En mi papel de madre, me ha tocado ayudar a hacer cosas que nunca imaginé, para el cole. Para los que pensáis que estoy exagerando, ya os digo que de eso nada.  He tenido que "colaborar" en la elaboración de un gran árbol genealógico, en varios herbarios, en un mural de especies en extinción, en un mapa del tiempo de España, en un un juego con un embudo, en preparar guirnaldas, en recortar una y mil cosas... Y ahora, lo último, en ¡¡un volcán!!

Podréis verlo en las fotos, aunque están hechas con el móvil, por la noche y con todo en contra, por eso no le hacen justicia.  Sí, sé lo que estáis pensando, que la base ha quedado un poco sosa.  Y tenéis razón, yo quería ponerle un laguito, un poco de vegetación, unas rocas aquí y allá, continuar el río de lava... y la peque no me dejó sacar mi vena creativa...


Berta: Para la clase de Educación Física nos mandaron hacer una maqueta de un volcán, para después hacer un juego. Hoy os voy a explicar como lo he hecho (con un poco de ayuda, eso sí). Para hacerlo he necesitado unas cuantas cosillas:  un cartón, 4 hojas de periódico, cola blanca, un cilindro de papel higiénico, un paquete de pañuelos, dos pinceles (uno grueso y uno más fino) y témperas de diferentes colores.

Primero se pone sobre la mesa papel de periódico (para no manchar la superficie -en esta parte insistió bastante mamá) y se pega el cilindro de papel higiénico, sobre el centro del cartón con cola blanca y se pone una de las hojas de periódico alrededor del cilindro. Nosotras la arrugamos un poco, y la fuimos enroscando alrededor, doblando después para ir dándole forma. 



Se van colocando el resto de las hojas alrededor, aplicando cola blanca para que se vayan pegando,  dándole forma de volcán, pero siempre teniendo cuidado de no cubrir el orificio superior, porque servirá para el juego. Y luego ponemos cola blanca para ir cubriendo todo con los pañuelos, por encima de la ladera del volcán, cuando está listo, lo dejamos secar un buen rato.

Después coloreamos la maqueta con las témperas. Yo he coloreado el cartón verde (mezclando el azul y el amarillo) y la ladera del volcán marrón (con rosa, amarillo y negro) y un poco de lava con varios colores: rojos, naranjas y amarillos. Por último, recortamos un poco el cartón de la base,  para que quede más o menos del tamaño de un folio.  Yo he redondeado un poco las puntas para que quedase mejor.


 Mamá: Ahora sólo queda esperar a ver qué será lo próximo...