Tormentas en verano...

26 julio 2013

Mamá:  Este verano están siendo muy frecuentes las tormentas... Tanto es así, que ya he cogido como costumbre consultar el tiempo todo los días en Aemet, para comprobar si hay riesgo o no.   Y todo porque llevamos ya varias ocasiones en este mes, en las que nos ha sorprendido una fuerte tormenta y hemos tenido que salir pitando...  Además no son las clásicas que se pasan en un momento, si no que duran, duran...  y no tienen ninguna pinta de parar. 

Con esta racha, hemos descubierto en la prensa que, Aragón recibe la mayor parte de los rayos que caen en España.  ¡Qué curioso! El cuadrante nordeste y, en especial Aragón, acumula cada año más de la mitad de las descargas que caen en todo el país.  Sólo el pasado fin de semana cayeron en esta Comunidad casi 11.000 rayos. 

A mí me gustan las tormentas con rayos y truenos, pero para verlas desde casa, sobre todo en invierno, con un chocolate caliente y unos churritos...  Pero si te pillan fuera me dan un poco de respeto... Sobre todo si estás en la montaña, te sientes un poco desprotegida.  También es verdad que esa sensación de mojarte hasta los huesos, a veces es única y especial, y la recompensa de secarte después en casa es lo mejor.  Y puestos a recordar, no puedo olvidar que, como las tormentas tropicales no hay ninguna. 

Berta:  A mí me gusta la lluvia, sobre todo en verano cuando hace calor.  Me encantaría poder mojarme un día, poder chipiarme, no llevar paraguas y calarme entera... aunque creo que no me van a dejar.  Este verano como está lloviendo tantos días, vamos a la piscina con chubasquero en la mochila por si acaso, porque ya nos han pillado varias tormentas y como no paraba, no podíamos volver a casa. 

No me dan miedo las tormentas... pero ahora sí un poco los rayos.  Os cuento por qué.  El otro día, creo que fue el 21 de julio, viendo las noticias, me enteré de que, un niño de 12 años estaba herido porque le había alcanzado un rayo.  Estaba en un campamento, con otros compañeros, haciendo una salida.  Le tuvieron que llevar en helicóptero a un hospital. 

Eso no es lo peor, lo que más me asustó es que el rayo atravesó al niño.  Le entró por la cabeza y salió por los pies... Increíble ¿no?  Por eso tenía dos heridas, una en la cabeza, por donde le entró, y otra en uno de sus pies, por donde salió y que le rompió su zapatilla.  Después de todo eso, el chico está bien.  Pero yo ahora, cuando veo una tormenta, me acuerdo de esto.   Así que os dejo un link, en el que podéis leer cómo evitar que te caiga un rayo. 


2 comentarios

  1. Me ha gustado leer este post y su lado instructivo.

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  2. Gracias Ann, nos alegra que te haya gustado...

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