El vuelo de una cometa...

29 abril 2013

Mamá: Hace más o menos una semana, pudimos disfrutar de la playa porque teníamos unos días de fiesta.  Estuvimos en la zona de la Costa Brava y la verdad es que tuvimos buena suerte con el tiempo, porque hacía un poquito de viento pero salía el sol, nada que ver con la lluvia y frío de ahora.  Además pudimos disfrutar de unas estupendas calas casi, casi para nosotros solos... Una auténtica gozada.

Aunque la temperatura era buena, el agua del mar estaba bastante fría, por lo que los peques no pasaron de meter los pies... Así que fue una buena idea llevar la cometa, porque uno de los días, aprovechando la tranquilidad de la playa decidieron volarla...

Yo nunca he probado, pero la verdad es que me encanta ver cómo vuelan y comprobar cómo consiguen que se eleven, sin que se enrede el hilo... Pero los peques se decidieron y pasaron un rato genial, corriendo de un lado a otro de la arena con la cometa... Además no se les daba nada mal, al contrario parecían todos unos expertos...


Berta: Nunca había volado una cometa.  La volé por primera vez hace una semana en la playa. Como hacía  bastante viento y el agua estaba demasiado fría para bañarnos en el mar, aprovechamos para poder volar la cometa que le habían regalado a mi hermano, y que todavía no habíamos estrenado.

Mi padre nos explicó un poco cómo teníamos qué hacerlo y nos enseñó probando él primero.  Después, lo intenté, aunque pensaba que no iba a conseguir que subiese.  Yo iba corriendo, en la dirección contraria al viento y subía cada vez más, nunca había visto volar una cometa tan alto. Al principio no me apetecía probar, pero me animé y me gustó muchísimo.  Otra vez que vayamos a la playa y haga viento volveré a volar la cometa.

Luego cuando se paró un poco el viento, nos pusimos a jugar con la arena.  Con mis hermanos, intentamos hacer un hueco en la tierra y llenarlo de agua para meternos dentro a jugar. Hicimos uno bastante grande y se formó una montaña al lado, con la arena que íbamos sacando, pero no lo pudimos acabar porque nos teníamos que ir ya.  Me lo pasé genial volando la cometa y jugando con la arena.





El fútbol... o te encanta o lo odias...

26 abril 2013

Mamá: Hoy vamos a dedicar un ratito al "deporte rey", aunque no me gusta nada esa denominación.  La verdad es que hay verdaderos apasionados y gente que ve absurdo seguir a once corriendo detrás de un balón... hay gustos para todo. Yo debo reconocer que me encanta el fútbol, me gusta verlo, disfruto con los partidillos importantes e incluso lo paso mal con mi equipo, bueno ahora muy mal por cómo va.

Pero ahora todavía me gusta más, porque tengo en casa, al mejor lateral del mundo... (esta es mi opinión, claramente subjetiva).  Mi pequeño lleva el número 14 y ha organizado, ya desde hace un tiempo, todas las mañanas de los sábados de nuestra agenda... De momento, es el día que entrena o tiene partido, así que haga frío o calor, viento o lluvia, ese día ¡¡toca fútbol!!

Y cómo sufrimos las madres de los jugadores, no paramos de recomendarles cosas aunque ellos no nos oigan... en cuanto hacen un pase o una jugadilla decente, nos emocionamos, gritamos, animamos, nos ponemos nerviosas, si pudiésemos correríamos por ellos... Y luego cómo te cuentan el partido (aunque tú lo has visto), cómo te detallan las jugadas, cómo te narran cada gol... Y ellos se ven tan buenos... tanto, tanto que el mío tiene claro que de mayor va a hacer la "carrera futbolística".



Berta: La idea del fútbol no me acaba de convencer, eso de tener que ser de un equipo o del otro no lo entiendo. Pero lo que más me gusta es cuando mamá y papá preparan una merendola para ver el partido, sobre todo los de España. Así no me aburro tanto viendo el fútbol. No le encuentro la gracia a ver correr la pelota de aquí para allá en el campo.

Todos los sábados entrena mi hermano y casi siempre le tengo que ir a ver jugar. A veces tiene partido, entonces hay que madrugar e ir al campo donde juegue.  A menudo hay que ir a otros coles o  a pueblos cercanos, que no suelen estar muy lejos.  Pero eso de madrugar no me gusta nada y sobre todo para ir a ver fútbol, menos mal que a veces me dejan llevarme la nintendo y se pasa el rato más rápido.  Lo peor es cuando tiene torneos de uno o dos días seguidos.  Eso sí que es rollo.

Cuando hay partidos en la tele, solemos hacer apuestas para ver quien se acerca más o quien acierta el resultado. Yo alguna vez lo he acertado y he ganado, aunque no nos jugamos nada. Como mi hermano está todo el día jugando en el pasillo de casa, a veces me apetece jugar con él a darle patadas al balón o hacemos partidos a ver quién marca cuatro o cinco goles.  Quien los marca antes, gana.

¡¡Nos encantan los pitillos!!

24 abril 2013

Mamá:  Hace ya algún tiempo que los pantalones empezaron a estrecharse por abajo, empezaron de una forma tímida a ser más estrechos de lo habitual, pero sin llegar a quedar pegados a la pierna.  La cosa no quedó ahí, continuó y, casi sin darnos cuenta, los pitillos se convirtieron en tendencia clara.  Es verdad que, al principio, nos veíamos raras.

Ahora en cambio, tengo una buena colección en distintos colores y me resultan muy cómodos de llevar... Eso sí, casi todos de Zara, para que, cuando se dejen de llevar, podamos renovar el armario sin mucho dolor de corazón.   Para el invierno elegí colores un poco más apagados, pero con el buen tiempo es hora de los rojos, rosas, verdes flúor o los blancos.

En mi opinión, quedan muy bien con botas en invierno, con botines en primavera, y con bailarinas o sandalias para el verano, aunque dan un poquito de calor.  Lo que estoy notando últimamente es que se están estrechando aún más y que empiezan a llevarse por el tobillo, más cortitos.  Una vez más, tendremos que adaptarnos a la moda...
 Berta: Para mí, los pantalones pitillos son más cómodos, casi tan cómodos como unas mallas.  Además yo creo que quedan mucho mejor, sobre todo con botas, porque así no se te doblan los pantalones al ponértelas. Pero para mí con lo mejor quedan es con unas converse, una camiseta y un fular, así es como los llevo normalmente.

Cuando era pequeña no me ponía pantalones pitillos, pero conforme me voy haciendo mayor me gusta llevarlos cada vez más estrechos. Ahora casi todos o todos los pantalones que tengo son pitillos.  Prefiero que sea así porque ¡¡me encantan los pantalones pitillos!!.

Tengo muchos y de muchos colores, los de invierno no son de colores muy llamativos pero los que tengo de primavera son de colores más vistosos. Si los pantalones que llevo no son pitillos, no los llevo tan a gusto.  Siempre le digo a mamá que no me compre de otro tipo, porque no los llevaré, porque no son cómodos.  Bueno, ahora que se acerca el calor los cambiaré por cortos, para ir más fresca.  A ti ¿te gustan?


Siempre nos quedará la Torre Eiffel

22 abril 2013

Mamá:  París ¿qué podemos decir de esta maravillosa ciudad que no se haya dicho ya? Este año, como regalo por las buenas notas de los peques, organizamos un viaje... Por supuesto, fuimos a Disney, pero antes estuvimos varios días en París, entre otras cosas, porque Berta tenía mucha ilusión en ver la Torre Eiffel...

Siempre que la veía en la tele, nos comentaba que le encantaría poder visitarla... yo siempre le respondía que no iba a defraudarle la primera vez que la viese, porque es verdad que sin ser bonita, es todo un símbolo, que puede verse desde casi cualquier punto .  Cuando llegamos, enseguida la localizaron de lejos y después, siempre nos referíamos a ella, fue una constante del viaje.   Además tenía unas luces preciosas por ser Navidad.

Cuando salimos del metro y caminábamos hacia la Torre, estaba nerviosa hasta yo, que ya la había visto, pensando en qué les parecería a los peques.  ¿Qué sensación les iba a causar?  Sí tenía claro que  iba a sorprenderles... ¡¡Así fue!! cuando apareció ante nosotros, sus bocas se abrieron y la miraron alucinados.  ¡¡No esperaban que fuese tan grande!! La pena fue que había niebla justo cuando compramos los billetes, después de la cola correspondiente, y no pudimos subir hasta arriba del todo.  Sé que siempre recordarán esta primera vez y creo que ya nunca les parecerá tan alta.

 


Berta:  Los papás nos hicieron un viaje sorpresa por nuestras notas a París y a Disney. Desde hace mucho me hacía ilusión ver la torre Eiffel y ver lo alta que era.  Pero no solo me sorprendió la torre Eiffel, sino que también me impresionó mucho la ciudad de París, no me la esperaba así,  era súper bonita y además la vimos en Navidad y había un montón de luces.

Yo sabía que la torre Eiffel era alta, pero no me esperaba que fuera tanto, era gigantesca, me impresionó muchísimo y me apetecía mucho subir.  Tuvimos que esperar mucho rato en la cola, pero merecía la pena aunque sólo pudimos subir al segundo piso por la niebla.

El día anterior de ir a visitar la torre Eiffel  hicimos todos una apuesta sobre cuánto medía, yo no tenía ni idea, pero calculé que unos 100 metros.  Luego nos informamos sobre cuánto medía y eran 324 metros así que ganó mi hermano pequeño, porque mi padre se pasó por muy poco y entonces no valía.  Me pareció tan chula que me compré una Torre pequeñita, que tengo en mi mesa de estudiar. 


 



Os recomendamos para el finde... ¡¡2 libros!!

19 abril 2013

Mamá:  Hoy os hablamos cada una de un libro.  Yo os cuento que hace poquito terminé "La vida después" de Marta Rivera de la Cruz.  Ha sido el primero que he leído de esta autora y fue recomendación de una amiga, que también me ha animado a leer "En tiempo de prodigios" de la misma escritora.

Es una novela que cuenta la amistad entre Vic y Jan, Victoria Suárez y Javier Alonso.  A través de su historia, no siempre bien entendida por los demás,  porque la confunden con amor, nos va descubriendo la vida de otras personas, relacionadas con ellos.  Todo empieza cuando Victoria tiene que viajar a Madrid, porque Jan ha muerto de forma repentina.  Por este motivo, se reencuentra con otras mujeres de la vida de su amigo, con las que ella se ha visto obligada a compartir ciertos momentos.

He leído opiniones y críticas de todo tipo sobre el libro, aunque bastantes coinciden en que no es su mejor obra.  Lo cierto, es que a mí me ha gustado, sobre todo porque ha cumplido con mi principal requisito a la hora de leer: que la historia me entretenga y me haga pasar un buen rato.  La trama nos cuenta otras pequeñas historias, relacionadas con la principal, que nos descubren diversas situaciones y sentimientos.  Eso sí, me quedo con la parte en la que Marga, la esposa de Jan, le dice a Victoria cómo se sentía, cuando su marido ponía su mejor cara al hablar con su amiga y ella tenía que convivir con sus malos momentos. 



Berta: Yo os voy a hablar de "Diario de Greg, un pringao total" de Jeff Kinney.  Mucha gente me hablaba de él, todos me decían que estaba genial y que me lo tenía que leer.  Ahora tengo los cuatro primeros de la colección, pero he decidido comentaros el primero, para empezar por el principio.

Nunca antes había oído hablar de este autor, pero la verdad es que me encantan las historias que cuenta.  Recomiendo a todos los niños que leáis estos libros porque son súper entretenidos y divertidos, con trozos bastante graciosos que te hacen reír por las cosas que le pasan y cómo te lo va explicando.

El libro es el diario de un niño que va al instituto.  Se llama Greg Heffley, y como dice el título es un pringao total,  bueno eso dice él.  Tiene dos hermanos, uno mayor que él, que se llama Rodrick (que le hace la vida imposible) y otro pequeño llamado Manny. La parte que más me ha gustado ha sido la maldición del queso, un juego que se inventan porque un niño tocó un queso podrido y si toca a otro, se la pasa.  ¡¡Os lo recomiendo!!

 
 

Hoy deliciosa tarta de hojaldre, queso y chocolate

17 abril 2013

Mamá y Berta: Hace unos días Lucía de Baballa presentó una tarta deliciosa de hojaldre, queso, chocolate blanco y fresas.  La verdad es que tenía una pinta increíble, así que pensamos que teníamos que probarla, aunque somos un poco inexpertas en el tema de postres.

La tarta es idea de Carme, de Dulces Bocados (visitad su blog, merece la pena), es fácil de hacer y sobre todo, es muy resultona y está buenísima...  Además a nosotras nos chifla el chocolate blanco, así que ¡¡a intentarlo!!


Para prepararla, el primer paso es precalentar el horno a 200 grados.  Después, cubrimos la bandeja del horno con papel vegetal.



Colocamos el hojaldre sobre la bandeja y pinchamos toda la superficie con un tenedor ¡cuidado con los peques, que se empeñan en dejar la masa como un colador! La cubrimos también con papel vegetal, y ponemos encima algo de peso.  Se pueden poner judías, garbanzos o similar.  En nuestro caso, pusimos garbanzos.  Horneamos así durante 15 minutos.

Pasado ese tiempo, tenemos que retirar el papel superior y el peso que habíamos puesto.  Horneamos de nuevo otros 10 ó 15 minutos, hasta que la masa esté dorada.  Nosotras con 10 minutos tuvimos suficiente y el hojaldre estaba en su punto.

Mientras se horneaba el hojaldre, hicimos la crema.  Pusimos en un bol apto para microondas el chocolate en trocitos y lo derretimos, con la función descongelar.  Así, le añadimos el queso, el azúcar y la vainilla.  Con una cuchara, removimos con suavidad, no puede hacerse con mucho brío porque el queso se cortaría y quedaría granuloso.  Si te pasa eso, se puede comer porque está bueno, pero no queda tan apetecible.

Cuando tenemos la crema, cubrimos la superficie del hojaldre y colocamos las fresas, las frambuesas o los arándanos.   Nosotras elegimos las frambuesas, porque nos gustan mucho y la verdad es que combinan genial con la crema.



Estaba buenísima, tanto que al ratito de hacerla, no quedaba ni una miga...  ¡¡tenéis que probarla!!






Colecciones varias de cromos y cartas

15 abril 2013

Mamá:  ¡Las colecciones! Las famosas e interminables colecciones de cromos... y ahora también de cartas.  Porque ahora ya no existen sólo los cromos, ahora también hay colecciones de cartas.  Además en cuanto hay una nueva, hay que hacerla, porque "todos - todas los del colegio se la están haciendo", o sea, que es casi obligatorio empezarla.

Por supuesto, yo también hice colecciones de pequeña, aunque casi siempre eran las de los cromos que regalaban con los yogures, o sea, la de la serie de Marco, la de la abeja Maya y similares.  Pero entonces era otra historia, porque en cuanto empezábamos a tener repetidos, los llevábamos al cole para cambiarlos, lo ten, no lo ten...  Todos con nuestra lista en papel de cuadritos, con los números separados por guiones.  Aquellas sí eran negociaciones, duras y complicadas, te doy tres a cambio del número 25... ¡¡Qué tiempos!!

Casi nadie terminaba la colección, pero qué buenos ratos pegando los cromos, cambiando, haciendo la lista de nuevo.  Ahora con los peques, no me libro de la de fútbol cada temporada con el pequeño, que no cambia ni un sólo cromo repetido, que además se cambia a mitad de temporada, dejándola a medias, por las cartas, también de la Liga. Y luego con las niñas van surgiendo nuevas, según la moda y serie del momento.  Y cada día la preguntita de rigor ¿Nos compras cromos?



Berta: Yo he hecho varias colecciones, una de Hello Kitty, una de Tarta de fresa, una de Patito feo, otra de las Bratzs y ahora estoy haciendo la colección de Violeta.  No hace mucho que nos la coleccionamos, pero cada vez nos va faltando menos para terminarla.   Casi todas las colecciones las hago con mi hermana.

La mayoría de las que hemos hecho no las hemos acabado, porque cuando te quedan ya pocas cartas para terminarla te salen casi todas repetidas. Aunque espero que la colección de Violeta podamos hacerla completa.  De momento no tenemos muchas repetidas, pero aún nos quedan unas pocas para tenerlas todas.

Nos empezamos a coleccionar las cartas de Violeta porque veíamos casi todos los días la serie.  La ponen en Disney Channel y nos gusta bastante.  Por eso cuando nos enteramos que había colección, enseguida le preguntamos a mamá si nos la podíamos hacer.  Al principio nos dijo: ¿Otra colección? pero la convencimos y nos compra los sobres, no todos los días pero sí varias veces a la semana.

Carteles de mesa para comunión

12 abril 2013

Mamá:  Para la comunión de Berta, que fue en el año 2011, pensamos algunas ideas, para hacerla más personal y dedicada a ella.  Así, preparamos nosotras las invitaciones, los centros de mesa, algunos de los adornos para el restaurante, los menús de las comidas, una mesa de chuches y detallitos para los invitados.  Leímos y buscamos mucho en internet, para encontrar un poco de inspiración.


Hoy os enseñamos los carteles que preparamos para los nombres de las mesas.  Están hechos con punto de cruz y sobre todo con mucho cariño.  Tuve que coser unos cuantos días, para tener listos todos... Son sencillos pero quedaban muy bien y encajaban perfectamente con el resto de los elementos, casi todo en tonos violetas, un color que sabéis que nos gusta.  Os iremos enseñando todo poco a poco.


Berta:  Me acuerdo del día de mi comunión y de lo bien que lo pasé.  Pero también recuerdo que tuvimos que preparar muchas cosas los días de antes, sobre todo mamá, que durante mucho tiempo pensó y organizó ideas originales, para que todo quedase más chulo y todos lo pasáramos genial. 


Las mesas estaban muy bonitas, en la mía, la de los niños, había un cartel que ponía Mesa de Berta.  Me gustó mucho esa idea.  Ahora tengo ese cartelito en la mesa donde estudio y hago los deberes, así me recuerda ese día.

Una nevada inesperada... ¡¡en abril!!

10 abril 2013

Mamá: El sábado pasado pudimos disfrutar de una sorpresa totalmente inesperada, una nevada en plena primavera, con el mes de abril ya en marcha.  Cuando esperábamos solecito, temperaturas más altas y todo lo bueno de esta estación, nos levantamos con el cielo cubierto y copos cayendo sin parar... una estampa de lo más invernal.

En fin, como la situación estaba así, no nos quedó más remedio que buscar el lado bueno del tema, y disfrutar de este regalito.  No pudimos resistirnos y salimos, eso sí, sin paraguas, sin gorro, sin guantes... ¿quién pensaba que podíamos ver nevar a estas alturas?

Nos pusimos lo que encontramos y pisamos el suelo blanco, jugamos debajo de la nevada, para que se nos llenase la cabeza de copitos, hicimos alguna bola y las lanzamos.  Así varias veces, intentando aprovechar al máximo el último coletazo de un invierno que ya se hace muy largo... Al mediodía la diversión comenzó a derretirse.

Berta:  No me esperaba que en abril nevara, pero cuando me levanté vi que todo estaba blanco y estaban cayendo copos grandes, después de desayunar todavía no había parado, así que salimos fuera para jugar con la nieve.  Aunque hacía un poco de frío, queríamos tirarnos unas cuantas bolas.

Aunque había visto nevar otras veces en la montaña, no me esperaba ver nevar este fin de semana, y menos en primavera.  Todos los tejados estaban cubiertos y el suelo también, se veía todo alrededor muy bonito y me gustaba ver caer la nieve.

Salíamos un rato a pisarla y jugar, pero luego teníamos que entrar rápidamente para calentarnos un poco.  Además se nos quedaban las manos heladas porque no teníamos guantes, pero pasamos un rato muy divertido y nos reímos mucho disfrutando con la nieve.



¡Nos encantan los fulares!

08 abril 2013

Mamá: Una prenda que me gusta llevar, por el toque que da a cualquier conjunto es el fular (en francés foulard).  A juego con el pantalón, camisa, camiseta o prenda de abrigo, completa cualquier look. Además, puedes encontrarlos de muy diferentes colores, tamaños y estampados.  Es un complemento muy versátil y muy resultón.

No sólo eso, también te los puedes colocar de diferentes formas, alrededor del cuello.  Por la red, he leído que existen más de 25 formas de ponérselo. Me gustan para mujer, para hombre y también para niños.  En primavera te puede dar mucho juego, porque ayuda a protegerte del fresco de por la mañana o de la noche.  Durante el día, puedes quitarte la cazadora o parka, y mantenerlo puesto.

Puedes encontrar fulares o pañuelos de diversos tejidos.  En cualquier caso, siempre es un elemento elegante y que da estilo.  He seleccionado unos cuantos como ejemplo, pero hay otros muchos que me gustan. ¿Qué te parecen?



1 Roberto Verino   2 Aita    3 Trucco
4 Tous   5 Day a Day  y 6 Massimo Dutti

Berta: Me gusta llevar fulares, entre otras cosas, porque quedan genial y son cómodos, es decir no te molestan al llevarlos.  Yo tengo varios, la mayoría de ellos me los han regalado, pero todos son muy bonitos y con estampados chulísimos.  Son de varios colores, para que me puedan combinar con diferente ropa. 

Me encanta llevarlos en todas las épocas del año, menos en verano, porque como soy calurosa, me agobian un poco, aún así es una prenda bien chula... Cuando más se llevan es en primavera y en otoño, porque en invierno los cambiamos por la bufanda.

Los fulares que más me gustan son los que tienen el estampado con muchas flores, porque yo creo que le da un toque especial.  No me gusta que los fulares sean muy largos, porque para mí no quedan tan bien. ¿A ti te gustan y los usas?

1 y 6 Gocco   2 y 5 Zara
3 Massimo Dutti   4 Vitivic

Un libro para mamá y Berta... Paulina

05 abril 2013

Mamá: Cuando tenía más o menos 11 años, me mandaron leer en el colegio un libro de Ana María Matute, llamado Paulina.  Recuerdo que, pese a ser una lectura obligatoria, me gustó muchísimo y eso que, entonces, no conocía nada sobre esta autora, ni sobre sus libros.  La protagonista es una niña, que viaja con sus abuelos a la casa de las montañas.

Hace poco recordé la existencia de este libro, que todavía conservo con mi nombre y la fecha en que me lo regalaron, hace ya mucho tiempo.  Pensé que tal vez podía dejárselo a Berta, ya que le gusta bastante leer.  Tengo algunos detalles en mi memoria sobre la historia y sus personajes.  También sé que Ana María Matute lo escribió para su hijo Juan Pablo. 

Pensé en releerlo antes de que la peque comenzase su lectura, pero después decidí que mejor no.  Prefiero que ella lo vaya leyendo y que me vaya contando los detalles a su manera, para recuperar mis recuerdos sobre el libro.  La idea me pareció bonita, porque podré rescatar todo lo que le pasa a Paulina de la mano de Berta.  Cuando recuerdo algo, ella se sorprende. ¿Os apetece probar?

 
Berta: Mamá me dio este libro y me dijo que me gustaría, también me dijo que ella se lo leyó cuando tenía más o menos mi edad.  La verdad es que me está gustando bastante y, de vez en cuando, le voy contando cosas a mamá sobre el libro. De algunas de ellas aún se acuerda, cómo que uno de los personajes era ciego.
 
Es muy interesante y diferente a todos los demás libros que me he leído, trata sobre una niña que va a visitar a sus abuelos que viven en la montaña. Un día va a esa casa un niño ciego, que va a pasar el invierno, como casi todos los años.
 
Me encanta, es uno de esos libros que empiezas a leer y no puedes parar de lo interesante que está, con este libro me pasa a menudo. Todavía no me lo he acabado, pero pronto me lo terminaré, porque leo todas las noches que puedo.  Además me hace mucha ilusión estar leyendo un libro de mi madre, un libro que ella leyó a mi edad.
 
 
 


Hoy croquetas en familia

03 abril 2013

Mamá: Ponemos en una sartén dos cucharadas de mantequilla y tres de harina de repostería.  La ponemos al fuego y removemos hasta que empiece a dorarse, entonces apartamos del fuego y añadimos una tacita de leche templada y amasamos hasta conseguir una bola homogénea.  Volvemos a llevar al fuego durante unos minutos sin dejar de remover.

Berta: Fuera del fuego, añadimos dos tazas de leche y removemos hasta homogeneizar la masa, que irá quedando más cremosa.  Volvemos a llevar al fuego, sin dejar de remover y hasta que empiece a hervir de nuevo.

Otra vez fuera de fuego, añadimos el resto de leche.  De nuevo al fuego, aunque esta vez tendrá que dar tres hervores, dejándolo reposar entre uno y otro.

Mamá: En este momento añadimos el jamón picadito que teníamos preparado mezclado con leche, y removemos bien la mezcla.   La dejamos enfríar.  Si la dejamos de un día para otro, aún nos quedarán mejor las croquetas.


Berta: Se les da forma con la ayuda de dos cucharillas.  Cada una se pasa por huevo batido y luego por pan rallado.  Cuando ya tienes todas, se dejan reposar dos horas en la nevera.  En la foto de abajo las vemos antes y después del pan rallado.
 


Mamá:  Por último se fríen con mucho cuidado en abundante aceite de oliva muy caliente.  Ya sólo nos queda ¡¡probarlas!!


Hemos visto Los Croods

01 abril 2013

Mamá: Hemos ido a ver la película Los Croods: Una aventura prehistórica.  Una historia de animación que os recomiendo, porque mezcla ingredientes que funcionan muy bien: aventuras, humor, familia y dosis de romanticismo.  Es muy entretenida, tanto para los niños como para los padres que les acompañamos.  Como ya sabéis, cuenta cómo una familia cavernícola tiene que emprender un viaje diferente tras destruirse la cueva en la que vivían.

En mi opinión, la peli va de menos a más, pero es muy dinámica.  Quizás la base de la historia está ya un poquito vista, porque el eje central es el "enfrentamiento" entre la hija rebelde, que quiere vivir nuevas experiencias, y su padre Grug, un cavernícola que prohibe casi todo lo divertido, como forma de garantizar la seguridad de la familia.  Esto ya lo habíamos visto en Hotel Transilvania o en Brave.

La película me ha gustado bastante, pero sobre todo, quiero destacar el despliegue visual que es espectacular en algunos momentos, hay escenas impresionantes visualmente.  También me ha encantado el personaje de Chico, por lo que representa, por lo que busca y cómo lo hace. Y por supuesto, la moraleja que enseña la película y que tendréis que descubrir. 

 
Berta: Me hacía mucha ilusión ver esta peli. Desde que vi el anuncio en la tele, tenía ganas de que se estrenara para poder ir a verla.  Es una película que trata sobre las aventuras de una familia de carvenícolas, también hay alguna que otra cosa de humor. Os recomiendo ir a verla a todos los niños, también a los padres, porque yo creo que aunque la película sea infantil, ellos también se lo pasarán muy bien, muchos ser reían en el cine cuando fuimos a verla.
 
Me gustó todo, los dibujos eran preciosos y no es la típica película de un malo, muy malo que hace la vida imposible a los buenos todo el rato. Me pareció super entretenida, porque les pasan muchas cosas y encuentran plantas y animales exóticos, de muchos colores.  Merece la pena ir al cine para ver Los Croods, aquí os dejo un enlace al trailer para que os animéis (trailer).
 
La protagonista es Epp, una adolescente que quiere conocer cosas nuevas pero su padre no le deja, por eso están casi siempre discutiendo. Pero luego hay una parte, en la que Epp y su padre tienen una conversación diferente, ese es el trozo más emotivo de la peli.  Y el final es espectacular ¿os apetece ver cómo es?